La informática cuántica, aún en pañales, está siendo desarrollada en varios laboratorios de diferentes países y aunque lentos, los avances se van produciendo periódicamente. Pero la construcción de ordenadores no es la única utilidad que tiene la física cuántica, y en el Instituto Max Planck de Óptica Cuántica, de Alemania, han desarrollado una técnica para establecer un vínculo basado en el entrelazamiento cuántico que
puede vincular átomos ubicados en diferentes lugares, utilizando para
ello fotones y un enlace de fibra óptica. El equipo de trabajo ha sido
dirigido por Stephan Ritter, y puede sentar las bases para el desarrollo de una red de uso general, más o menos como la internet actual, pero basada en las particularidades de la física cuántica. El mismo Ritter se ha referido a esta posibilidad, diciendo que “algún
día este trabajo no sólo hará posible la comunicación de información
cuántica a través de distancias muy grandes, sino que permitirá crear
toda una Internet Cuántica“. Experimentos anteriores han demostrado
que los efectos cuánticos son útiles para mejorar la criptografía,
utilizando pares de fotones entrelazados en el proceso de intercambio de
claves.
Los nodos de la red se conectan entre sí a través de enlaces de fibra óptica.
En este experimento, los investigadores han
combinado dos sistemas cuánticos diferentes para crear una “
red” de uso general. Para ello, un
átomo de rubidio atrapado en una
cavidad óptica de reflexión
se coloca en cada nodo de la red, y se conectan los nodos entre sí a
través de enlaces de fibra óptica. Cada uno de estos átomos funciona
como un qubit, almacenando un estado cuántico. Cuando uno de ellos emite un fotón, el estado del átomo es codificado en la polarización de esta partícula, que al alcanzar el nodo de destino
transfiere ese qubit al átomo de rubidio que
se encuentra en ese sitio. En otras palabras, los átomos de rubidio
almacenan qubits, y los fotones se encargan de transmitir su estado. El
sistema, aunque básico,
permite resolver un problema de las comunicaciones cuánticas,
ya que si bien se habían utilizado fotones para transmitir estados
cuánticos siempre había resultado muy difícil almacenar su estado. Los
resultados de este trabajo han sido publicados en la revista
Scientific American,
donde Ritter explica que este sistema había sido propuesto hace unos 15
años, pero había sido imposible de llevar a la práctica hasta ahora.
El trabajo podría conducir a una Internet cuántica.
“
Cuando intentamos utilizar átomos y fotones individuales, como lo hacemos actualmente, estos apenas interactúan“, dice Ritter. Pero al emplear una
cavidad de reflexión el fotón que llega a destino se refleja miles de veces, mejorando la posibilidad de que la interacción deseada tenga lugar. “
La cavidad de reflexión aumenta el acoplamiento entre el campo de luz y el átomo”,
agrega Ritter. En el experimento se enlazaron dos laboratorios mediante
un tramo de fibra óptica de unos 60 metros de largo, estableciendo una
conexión entre dos átomos de rubidio aun cuando no existe una
interacción directa entre ellos. Ritter dice que sólo se necesita un
microsegundo para lograr el entrelazado, pero el estado se mantiene
durante unos 100 microsegundos. Esto implica la posibilidad de construir
una
red de repetidores cuánticos “
que gracias al
teletransporte cuántico podrían transmitir información entre diferentes
sitios, que también podría servir como un recurso para la
teletransportación de información cuántica. Un día, esto no sólo podría
hacer posible la comunicación de la información cuántica a través de
distancias muy grandes, algo así como una Internet cuántica.“
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