La idea es sencilla: se trata de conocer el comportamiento, en tiempo real, del uso que le damos a la energía eléctrica
y su visualización en los sistemas informáticos que usamos a diario y
nos rodean volcando toneladas de información, que nunca nos saciamos de
consumir. Es decir, los mismos dispositivos que nos bombardean con
información que, en oportunidades no deseamos ver, leer o tener, pueden
ser utilizados para aplicaciones útiles como el monitoreo del consumo eléctrico de nuestro hogar. A partir de esta idea, Fran Castillo propone el uso de plataformas abiertas (Arduino) para controlar el consumo de energía que tenemos a diario con un dispositivo llamado Energy Monitoring Device y a su vez, utilizar un software llamado Open Energy Visualization, también basado en plataformas libres (Processing)
los que, unidos en un trabajo común, pueden demostrarnos cuál es la
forma en que utilizamos (aprovechamos o derrochamos) la energía en
nuestra casa, incluso de nuestra ciudad.
Estos sistemas de monitoreo y visualización, pueden ayudarnos a tomar conciencia de lo que estamos haciendo con la energía en cada momento de nuestra vida y pretende evolucionar hacia un escenario en que la generación y distribución de la energía, no sean patrimonios exclusivos de determinados sectores privilegiados, sino que sea una actividad descentralizada, donde todos podamos ser partícipes. Esta toma de conciencia puede ayudar al ciudadano común a adoptar (o abandonar) determinados patrones de conducta en la búsqueda de un mejor aprovechamiento de la energía. OEV (Open Energy Visualization) pretende ser un sistema informático encargado de controlar, a cada momento del día, los dispositivos encargados de registrar el consumo (kWh) y los niveles de gas CO2 emitidos en la ciudad, pretendiendo llegar a implementar el sistema Smart Grid (Redes de distribución energética inteligentes).
Trabajando para generar conciencia social, Fran Castillo intenta demostrarnos que la misma tecnología que nos absorbe y consume la energía,
pueda servirnos para utilizarla de manera más inteligente con el objeto
de ayudar a brindarle a la sociedad una distribución más equitativa,
con un consumo más consciente y eficiente. Cualquiera podrá construir
los dispositivos de hardware y todo será bajo licencia Creative Commons.
Todos estos sistemas y estas experiencias se están desarrollando en los
Laboratorios Kibu, en Budapest y es probable que desde allí nazcan los
modelos soñados por muchas personas que, como Fran Castillo, aspiran cada día, a vivir en mundo mejor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario