Así es como nos encontramos a la pantalla portátil GeChic On-Lap 1302. No debes esperar nada revolucionario de ella, porque no es más que una pantalla de 13.3 pulgadas con resolución 768p. Pero para que sea verdaderamente portátil y compatible, hay cierto detalle a resolver: Tú eres quien debe encargarse de tener a la mano tanto los adaptadores para conectar el smartphone a la pantalla, como la batería USB de 5v en caso de que no haya una conexión a la red eléctrica cerca. En otras palabras, la “pantalla portátil” no tiene nada de portátil, y a menos que ya poseas acceso a los adaptadores, su conectividad directa con un smartphone es cero.
Si podemos mirar más allá de que fue Bob Esponja quien presentó a la GeChic On-Lap 1302
en el vídeo, la pantalla al menos parece funcionar. Sin embargo, estoy
convencido de que no serán muchos los que estén dispuestos a invertir 200 dólares
en una pantalla como esta. Si la necesidad de ampliar la pantalla en un
smartphone es innegociable, entonces no hay nada mejor que conectarlo
directamente a un televisor, o caso contrario, a un monitor dedicado.
Hay modelos en el mercado a partir de 70 euros, y hablamos de un tamaño
de 18.5 pulgadas como mínimo, muy por encima de lo que ofrece GeChic. Cualquiera que haga reparaciones a ordenadores con cierta frecuencia podría llegar a ver cierto beneficio en una pantalla de este tamaño, pero a ese precio, ni hablar.
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