El
iPad es un equipo electrónico que, al igual que
cualquier dispositivo móvil, emplea en su construcción, aluminio,
vidrio, plásticos, semiconductores, placas de circuito impreso y muchas
otras cosas que los usuarios no perciben, tras quedar encandilados con
la belleza de sus líneas y la definición de sus cristalinas pantallas.
En la elaboración de los componentes que lo conforman, se utilizan
muchas sustancias químicas tóxicas, algunos metales pesados y una
cantidad significativa de un elemento poco común:
tierras raras.
Está muy claro y es muy obvio de suponer que un salario en China es
unas diez veces menor a uno de Estados Unidos, o de Europa; además, las
regulaciones ambientales en China aún están muy lejos de ser las óptimas
en cuanto a manipulación de materiales tóxicos o a la emisión de
gases de efecto invernadero. Según la escala de países que respetan el medio ambiente, elaborada por la
Universidad de Yale (
EPI Ranking),
China se encuentra en el puesto 116, en peor situación que Irán, Sudán o
Congo. Es decir, el costo de fabricación es barato por donde se lo
analice y no sólo se debe a la mano de obra barata como mucha gente
supone.
China se encuentra al tope de producción de tierras raras en el mundo
No es ningún misterio, en el mundo tecnológico, que
Apple
es muy cerrada e impermeable a compartir con la prensa los secretos de
fabricación de sus productos, o las materias primas que los componen.
Por ejemplo, uno de los elementos sobre los que se desconoce la
procedencia es el vidrio frontal, que se destaca por ser muy resistente a
los golpes y su fabricante sólo es una presunción o sospecha. Otros de
los elementos difíciles de encontrar en el mundo y que intervienen en la
construcción del
iPad, son las
tierras raras.
Las conjeturas son múltiples acerca del uso de estos y otros
materiales. El profesor de Ingeniería de Cambridge, Dr. Tim Coombs
estima que el
Lantano (La, número 57 en la tabla periódica) interviene en la construcción de sus
baterías de Litio – Polímero, así como las
tierras raras
pueden tener un papel destacado entre los elementos que dan color y
brillo a su novedosa pantalla. Por su parte, los imanes ubicados en los
laterales del
iPad (ya desde su versión 2), son posiblemente aleaciones de
neodimio, el elemento básico para pulir el cristal frontal es
óxido de cerio y como estos, muchos elementos de esta naturaleza son utilizados en la manufactura de la tableta. La producción mundial de
tierras raras
durante 2010 fue de 136.100 toneladas y el 45% fue destinado a la
industria de los imanes, los cristales y las técnicas de pulido.
Una película magnética revela la
existencia y ubicación de los imanes dentro de la estructura de iPad
La utilización de
tierras raras en la construcción de un equipo tan masivo como es el
iPad, saca a la luz algunos planteos que pocos tienen en cuenta. Uno es que
China controla más del 95% del suministro mundial de tierras raras
y en repetidas ocasiones ha recortado las cuotas de exportación, o ha
elevado los precios de manera desproporcionada. Otro, es que ya
comienzan a retumbar las voces sobre una necesidad de comenzar a
producir, en forma seria e importante,
tierras raras
dentro del mundo occidental para no depender siempre de China y sus
vaivenes. Si bien existen compañías como Molycorp en California y Lynas
Corp. en Australia, que tienen intenciones de comenzar exploraciones
mineras para la extracción de
tierras raras, como
siempre, el factor económico a largo plazo es un elemento fundamental
que frena cualquier tipo de emprendimiento. Es decir, la exploración, la
extracción y la producción de esta materia prima no es un negocio
barato y la demanda mundial quizás no justifique el gasto necesario para
su puesta en marcha. Máxime aún teniendo a China como regulador de
precios del mercado, por tener la mayor cuota de producción mundial.
El trabajo en las minas de
extracción de tierras raras no es el más agradable del mundo (Mina
Nancheng) (Reuters)
Otra posible fuente de extracción de este elemento, que hoy está en
boca de muchos en el mundo tecnológico, es el reciclaje, es decir, el
e-waste o
chatarra electrónica puede brindar una fuente de recuperación de
tierras raras
utilizadas en estos equipos que ya han dejado de ser útiles. Algunas
empresas japonesas dedicadas a este trabajo están reportando
interesantes anuncios de recuperación de
tierras raras
mientras que otras compañías de Estados Unidos del mismo rubro, destacan
que las concentraciones son muy pequeñas en los residuos electrónicos y
que eso implica la necesidad de contar con métodos de extracción muy
eficientes sobre enormes volúmenes de productos. Es decir, para algunas
empresas el reciclaje no es un negocio económicamente viable. Por ahora,
no hay muchas opciones para seguir dependiendo de la manufacturación
China y
Apple es una de las tantas compañías que lo
está haciendo. Por lo tanto, más allá de una cuestión de costos
operativos, debemos poner nuestra mirada en algunos materiales
especiales que China posee y que el resto del mundo, puede tener, pero
que todavía tiene que elaborar políticas (siempre a largo plazo) de
producción, en momentos en que lo que menos abunda es la inversión.
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