A todos nos ha pasado. Estar sin corriente eléctrica
por algún corte momentáneo, estar en una carretera con el coche
averiado, estar en una situación de emergencia o no, pero en lugares
donde la energía eléctrica no es tan corriente (qué perspicaz soy, por
favor) como quisiéramos. Factores comunes de estas situaciones:
necesitar con urgencia hacer una llamada telefónica y que el indicador
de batería de tu móvil esté en cero. Además de desesperarse o apelar al
milagro de que alguien más nos preste un móvil, estamos perdidos. Pero
donde no abunda corriente eléctrica, pueden abundar corrientes de agua. Y
desde un lago a un charco de agua, o desde un grifo hasta una botella
personal que usas para refrescarte, pueden serte de utilidad para cargar tu moribundo móvil. ¿Cómo? Usando Power Trekk, un dispositivo que carga baterías con agua y que no contamina nada.
Power Trekk: Carga baterías con agua
Si tan sólo hubiera tantos tomacorrientes como charcos de agua en el
mundo, este invento no sería hoy una realidad, pero lo es. El Power Trekk, como ya nos contó Mario
cuando las primeras investigaciones se estaban llevando a cabo hace un
año, es un pequeño dispositivo con forma de jabonera o más bien de
estuche de lentillas que tiene la función de cargar tu móvil con el
elemento que nos da vida y constitución. Volcando agua de cualquier
origen (sí, de ese también) sobre su interior, este cargador de móvil
puede transformar ese líquido en energía para la batería del móvil al
usar distintos tipos de químicos (siliciuros, en su mayoría) que, al
entrar en contacto y reacción con el agua, generan gas de hidrógeno.
Como indican en su sitio de preguntas y respuestas, el cargador debe ser
luego expuesto al aire a través de una membrana de intercambio, donde
el oxígeno completará la fórmula que reaccionará generando energía que
pasará de la pila de combustible del Power Trekk a tu batería a través de un cable USB.
Por supuesto, el sistema tiene detalles más técnicos y científicos de funcionamiento que ya trató nuestro experto en el rubro, pero básicamente es lo que planteamos: convertir agua, incluso residual, en una máquina de electrochoque para revivir a tus dispositivos electrónicos muertos. El sistema mostrado y desarrollado por la compañía de origen Sueco, MyFC, tiene una utilidad que se reconoce a simple vista, y conteniendo una batería interna de 1500 mAh que puede ser recargada con energía solar o vía PC, ofrece 4 watts por hora. Más que suficiente como para revivir tu móvil y hacer la llamada. O, por qué no, jugar un rato al Angry Birds mientras esperas tu rescate. Power Trekk está ya a la venta y se consigue por 200 euros.
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