Con un mercado cautivo de la inicial tecnología GSM,
que no sólo había dejado atrás a la telefonía analógica, sino que
incorporaba elementos fundamentales que revolucionaron el mundo de las
comunicaciones, el mundo de la telefonía móvil creció, crece y lo
seguirá haciendo durante algunos años por venir. Las características
destacadas que abrieron el camino del éxito fueron los mensajes de
texto, la privacidad de las comunicaciones mediante un sistema de codificación de audio en tránsito muy robusto y hasta el reconocimiento de cada teléfono encendido, conectado y/o activo dentro de una célula.
Observando el alto grado de satisfacción que presentaba el público, la industria telefónica no dudó en aprovechar todos los avances tecnológicos que se presentaban abriéndose camino como nuevas “generaciones”, que ofrecían detalles destacados y así intentaban volcar al público hacia sus marcas. Pantalla color con, cada día mejor resolución; capacidad de almacenamiento de sonidos polifónicos, cámara fotográfica, juegos con mayor emoción, creatividad y acción, sumado a líneas de diseño ergonómico que se volvían delicadas, sobrias, elegantes, pequeñas y muy atractivas.
Observando el alto grado de satisfacción que presentaba el público, la industria telefónica no dudó en aprovechar todos los avances tecnológicos que se presentaban abriéndose camino como nuevas “generaciones”, que ofrecían detalles destacados y así intentaban volcar al público hacia sus marcas. Pantalla color con, cada día mejor resolución; capacidad de almacenamiento de sonidos polifónicos, cámara fotográfica, juegos con mayor emoción, creatividad y acción, sumado a líneas de diseño ergonómico que se volvían delicadas, sobrias, elegantes, pequeñas y muy atractivas.
Cuando los diseñadores entendieron la necesidad de los usuarios de “compartir” aplicaciones y/o elementos tales como imágenes, sonidos, temas musicales y hasta filmaciones de video que sus modernos equipos transportaban, generaban o eran capaces de almacenar y reproducir, llegó el Bluetooth, como medio de enlace para resolver la ecuación. A partir de ese momento, el teléfono dejaba de ser ese accesorio de comunicaciones portátiles y se convertía en todo un centro de entretenimiento multimedia. El fruto tecnológico de décadas de miniaturización ya era capaz de lograr cosas que no se podían imaginar y que sólo veíamos en manos del Capitán James T. Kirk a través de la televisión. Pero Bluetooth no era la línea de llegada para resolver una necesidad, sino que se transformó en el punto de partida de una carrera interminable: la transferencia de todo tipo de datos entre usuarios que no necesitaban estar a corta distancia para conectarse entre sí. Internet no tardaría en desembarcar en los teléfonos, cada día más inteligentes y con mayores prestaciones.
Los malos esfuerzos de una manipulación descuidada traen consigo roturas en las soldaduras y hasta en los conectores mismos. Sin embargo, un sistema inalámbrico de recarga sólo agregaría comodidad, practicidad y rapidez, aún trabajando a oscuras donde es complejo encontrar la posición adecuada del conector de carga. Mediante el uso de pequeñas bases que pueden emular aspecto de una alfombra sencilla y pequeña, los cargadores inalámbricos pueden ser utilizados en el hogar o en el automóvil y en cualquier momento, sin necesidad de desatender actividades o tener distracciones, por ejemplo, durante la conducción.
Además de Maxim y Maxell, existen otras empresas que comienzan a vislumbrar este futuro, ofreciendo productos para la carga inalámbrica: IDT (Integrated Device Technology) ha presentado recientemente lo que pretende ser el primer transmisor inalámbrico de energía en un encapsulado único, el IDTP9030,
junto a su compañero de trabajo, un receptor con generosa salida de
energía, también integrado en un único circuito integrado, el IDTP9020. Esta pareja de dispositivos se encuadra dentro del conocido Qi Estándar que impulsa el consorcio de energía inalámbrica WPC (Wireless Power Consortium).
Esta característica garantiza la inter-operabilidad con cualquier otro
dispositivo que cumpla con esta norma; puede ser un ordenador portátil,
un reproductor de música, etc. Tanto el transmisor como el receptor
también son capaces de soportar otros formatos propietarios que no sean
el Qi Estándar, realizando una detección de
protocolo en forma dinámica (el usuario no debe realizar ninguna acción)
lo que ofrece una seguridad mejorada y una mayor relación de
transferencia de energía hacia la salida.
Como siempre ocurre en estos casos y ante estas novedades, lo primero que se hace es desenterrar a Nikola Tesla
diciendo por un lado que es el inventor de este tipo de tecnologías
inalámbricas para luego volver a arrojarlo en su tumba mencionando que
esta clase de aplicaciones son totalmente ineficientes y que la
transferencia de energía (la eficiencia) es muy pobre. Es decir, que
hacen falta muchos Watts (o Vatios) de potencia para inducir en
el equipo receptor un poco de energía. Otros elevarán sus voces
indicando que es una tecnología nociva para la salud, que no se puede
utilizar en automóviles, que no esto, que no aquello, que los cargadores
antiguos eran mejores y miles de opiniones más. Como es imposible
negar, esto existe, es una realidad y tiende a propagarse como un
estándar en el futuro. ¿Tú crees que los sistemas de recargas
inalámbricas serán la solución rápida, inmediata y onmipresente en
cualquier lado, hasta que se obtengan baterías de
mejor desempeño para nuestros teléfonos inteligentes? ¿O este
infortunio de tener que poner a cargar el equipo cada pocas horas nos
acompañará por mucho tiempo, haciendo que estos sistemas de recarga
cobren popularidad y masividad? Para ti, ¿qué solución llegará primero al usuario?
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