En un experimento que seguramente será recordado como un importante paso en la comprensión de las características de las antipartículas, un equipo internacional de científicos liderado por investigadores de la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN) han conseguido manipular un átomo de antihidrógeno
utilizando microondas. Como sabes, el antihidrógeno es el átomo de
antimateria equivalente al hidrógeno común, y está formado por un antiprotón y un positrón.
Tiene las mismas propiedades pero sus cargas eléctricas se invierten.
Cuando entra en contacto con una molécula de materia normal se aniquilan
mutuamente, produciéndose fotones de luz y otras partículas durante el
proceso. Esto hace que sea imposible de manipular utilizando las
herramientas convencionales, ya que su inestabilidad obliga a mantenerlo
completamente aislado dentro de un “recipiente magnético”. Mike Hayden, autor principal del trabajo que ha sido publicado en la última edición de la revista Nature explica que “durante
décadas, los científicos han querido estudiar las propiedades
intrínsecas de los átomos de antimateria, con la esperanza de encontrar
pistas que podrían ayudar a responder a las preguntas fundamentales
acerca de nuestro universo", pero no ha sido hasta que tal cosa se haya convertido en realidad.
La antimateria fue postulada casi con la aceptación del modelo del universo formado por partículas. Robert L. Forward,
físico que también es muy conocido por sus excelentes novelas de
ciencia ficción, fue el primero en postular la existencia del
antihidrógeno. Hayden dice que “a mediados del siglo pasado, los
físicos desarrollaron y utilizaron técnicas basadas en microondas para
estudiar átomos ordinarios, como el hidrógeno. Ahora, 60 o 70 años
después, hemos sido testigos, por primera vez, de las interacciones de
microondas con un anti-átomo". Las teorías más
aceptadas predicen que una antipartículas debe comportarse
simétricamente respecto de su partícula correspondiente, pero dado que
en el universo real la antimateria -hasta donde sabemos- es
extremadamente escasa, algunos creen que tal simetría puede no ser tan perfecta. "Este estudio demuestra la viabilidad de la aplicación de la espectroscopia de microondas a los esquivos anti-átomos", dice Walter Hardy, de la Universidad de British Columbia
y coautor del artículo. Una vez atrapados dentro de una trampa
magnética, los átomos de antihidrógeno fueron irradiados con un haz de
microondas. Al lograr su resonancia interna, los átomos fueron
expulsados de la trampa revelando información sobre sus propiedades.
Como decíamos al principio, no es más que un primer -pero importante-
paso hacia la comprensión total de las partículas y antipartículas que
conforman nuestro universo. El CERN, después de todo, es mucho más que el LHC.
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