Para sorpresas de todos aquellos que no lo pueden imaginar sin una cámara o una estatuilla dorada en la mano, James Cameron bajó a las profundidades oceánicas del Abismo Challenger,
el punto más profundo del planeta, y salió a superficie con un nuevo
record. Se debe haber cruzado con muchas cosas interesantes en su viaje,
pero al parecer no pudo darse el gusto de descubrir los restos del Apolo 11,
la misión que puso por primera vez a un hombre en la Luna. El
descubrimiento de estos restos sí lo llevó a cabo nada más y nada menos
que el fundador de Amazon y miembro de nuestra lista dementes brillantes de la tecnología actual, Jeff Bezos, por lo que se suma a la lista de los millonarios oceánicos.
Según informa él mismo Bezos, el hallazgo se habría producido en el Océano Atlántico gracias a la tecnología de sonar que tiene el equipo de la compañía Blue Origin, perteneciente al dueño de Amazon. Los restos corresponderían a los motores, y la ubicación aproximada de lo que queda de ese módulo que llevó a Neil Armstrong y a Buzz Aldrin a ser historia y a ponerle condimento a la Guerra Fría en 1969 estaría semienterrado a 4 kilómetros bajo la superficie. La idea es tratar de sacar al menos uno de los motores para exhibirlo en los museos de la NASA, aunque la agencia ha indicado su enhorabuena a la misión, es bueno tener en cuenta antes de embarcarse en el proyecto que debido a la alta velocidad con la que cayeron y por pasar 40 años bajo la superficie, la corrosión salina pudo debe haber tenido una incidencia muy violenta sobre la estructura y sobre los motores F-1, a lo que Jeff Bezos recordó que estos módulos están preparados para climas y circunstancias extraordinarias.
El proyecto de Jeff Bezos se inscribe no sólo como una
importante oportunidad para mostrar y enseñar sobre lo que fue esta
misión que cambió para siempre la percepción que teníamos del Universo
(es decir, que la Luna era de queso), sino también como una pequeña
cuota de promoción para las capacidades que tiene la compañía Blue Origin,
que maneja Bezos junto a Richard Brandson, de Virgin Records. La
compañía ha sido mencionada por nosotros debido a la misión comercial
que tienen con los vuelos suborbitales para particulares, que está
siendo investigado siempre porque se dice que podría acelerar el cambio climático. Sea como sea, sería muy bueno tener esos motores del Apolo 11 entre nosotros y disfrutarlos en persona
No hay comentarios:
Publicar un comentario